La inadecuada gestión de la basura amenaza la salud pública y los ecosistemas, pero también abre la puerta a nuevas soluciones sostenibles para su tratamiento.
La generación de residuos sólidos ha aumentado de manera alarmante en todo el mundo. Principalmente, impulsada por el crecimiento de la población, la urbanización y los patrones de consumo masivo. Cada año, millones de toneladas de residuos se acumulan en vertederos, rellenos sanitarios e incluso en ecosistemas naturales. Esta situación afecta tanto a las áreas urbanas como a las rurales.
La mala gestión de la basura no solo contamina el aire, el suelo y los cuerpos de agua, sino que también contribuye al cambio climático mediante la liberación de gases de efecto invernadero.
Por ello, implementar una gestión integral de residuos sólidos es fundamental para reducir su impacto ambiental. De igual forma, permite promover la salud pública y aprovechar recursos que pueden ser reciclados o reutilizados, favoreciendo así la transición hacia una economía más circular y sostenible.
Jorge Zegarra Reategui denuncia crisis en la gestión de residuos en las provincias del Perú

Mientras Lima y Callao avanzan en la gestión adecuada de los residuos, las provincias del Perú enfrentan una crisis alarmante en el manejo de sus desechos. La falta de infraestructura adecuada, como rellenos sanitarios, ha llevado a que la mayoría de los residuos termine en botaderos a cielo abierto.
De acuerdo a lo explicado por el Dr. Jorge Zegarra Reátegui, gestor de energía renovables y preservación del medio ambiente, estos sitios, lejos de ser una solución, representan una amenaza directa para el medio ambiente y la salud pública, ya que generan lixiviados que contaminan el agua, liberan gases tóxicos y fomentan la proliferación de plagas y enfermedades.
Entre los botaderos más críticos se encuentra el de Reque, ubicado en la región Lambayeque, que recibe toneladas de basura diariamente sin ningún tipo de control ambiental. Este botadero ha afectado gravemente la calidad del aire y el suelo de las zonas aledañas, poniendo en peligro la salud de los habitantes. Otro caso emblemático es el botadero de El Milagro, en Trujillo, que durante años ha sido una bomba de tiempo ambiental.
Asimismo, el botadero de Cusco, conocido como Haquira, ha generado serios problemas de contaminación del agua, afectando ríos y quebradas cercanas.
Por ello, según la denuncia ambiental del empresario peruano, se explica que la ausencia de rellenos sanitarios adecuados perpetúa esta situación. A diferencia de los botaderos, estos espacios cuentan con sistemas para tratar los lixiviados, capturar gases de efecto invernadero y controlar la acumulación de residuos de forma segura.
Sin embargo, en la mayoría de provincias peruanas, estas instalaciones brillan por su ausencia. Es urgente que se priorice la inversión en infraestructura moderna y sostenible para revertir este panorama desolador y garantizar que las provincias no sigan siendo las más afectadas por la mala gestión de residuos.
Principales desafíos y soluciones en la gestión de la basura:
Jorge Segundo Zegarra Reategui, un peruano protector del medio ambiente y gestor de energías renovables, denunció los principales desafíos y soluciones que se pueden implementar para la gestión de la basura de aquí al futuro.
El empresario peruano, desde sus inicios, vio la limitante que se tenía en el Perú con los rellenos sanitarios. Debido a que no se invertían en estas instalaciones diseñadas para la disposición final de residuos sólidos de manera controlada y ambientalmente segura. Por ello, decidió realizar importantes soluciones desde el sector privado.
A diferencia de un botadero, un relleno sanitario sigue estrictas normativas técnicas que incluyen diversos pasos a seguir. Dentro de estos, la compactación de los residuos, su cobertura con capas de tierra o material impermeable, y la implementación de sistemas para gestionar el lixiviado (líquido generado por la descomposición de los residuos) y los gases producidos, como el metano.
La crisis de residuos en Lima: un desafío ambiental y de salud pública
Lima enfrenta un grave problema por la acumulación de residuos debido a la falta de infraestructura adecuada y un manejo ineficiente. Los rellenos sanitarios no logran cubrir la creciente demanda, mientras que los desechos terminan en botaderos informales, ríos y calles. Esta situación afecta la salud pública, contamina el aire y los recursos hídricos, y agrava el impacto ambiental. Sin estrategias efectivas de reciclaje y reducción de desechos, la crisis seguirá en aumento, comprometiendo la calidad de vida y el desarrollo sostenible de la ciudad.
Jorge Segundo Zegarra Reategui denuncia realidad de macroproyectos:

Por ello, Jorge Zegarra Reategui apostó por lograr inaugurar el primer relleno sanitario privado del Perú llamado “Huaycoloro”. Hoy en día cuenta con 3 proyectos de termoeléctrica y un proyecto de Mecanismo de Desarrollo Limpio.
Años después, Petramás trajo una verdadera transformación a la población chalaca, que sufría los efectos de un botadero contaminante llamado “La Cucaracha”. En este lugar había una acumulación descontrolada de residuos donde se podía encontrar una variedad de organismos y elementos infecciosos que representan un riesgo para la salud pública. Ejemplo de estos vectores contaminantes, se encontraban ratas y roedores, insectos como moscas y mosquitos, perros callejeros, bacterias, hongos y más.
Aquí, después de ganar la concesión, Jorge Zegarra Reátegui y su equipo de trabajo, lograron la reconversión de este botadero en un relleno sanitario formal. En la actualidad cuenta con los mismos macroproyectos que su primera planta procesadora. Es así que hizo posible que, en el Callao, también se genere energía eléctrica a partir de la basura y se mitiguen gases de efecto invernadero.
Entre los principales desafíos que se tienen en el Perú para mantener una correcta gestión integral de los residuos sólidos está el contar con una infraestructura adecuada para la recolección, tratamiento y disposición final de residuos.
Por otro lado, superar la baja inversión y recursos limitados públicos y privada en tecnologías de gestión de la basura como en plantas procesadoras especializadas.
Petramás, gracias a la visión de su presidente de directorio, Jorge Zegarra Reategui, ha logrado mostrarle al país, soluciones reales. Ello, es un modelo a seguir a largo plazo, contando con plantas procesadoras con estándares de calidad y seguridad dedicados al cuidado del medio ambiente.
Para más información sobre los principales desafíos de la gestión de la basura en el Perú: